sábado, 15 de noviembre de 2008

la soledad duerme en las camas


vacías, pequeñas, prestadas, rentadas
se truena los dedos al despertar
y viaja sobre sus dos piernas

amanece tomada de sus manos
junta sus rodillas para acompañarse
camina bajo el sol con dos cuernos
y cruza la calle interminente

recorre los parques
espera esperando
columpia sus ojos
y va respirando

se besa con el enmascarado naranja
acaricia los gatos ajenos
pierde lo que estaba buscando
y baila con una sombra